*Places: Veteranos del 79

Por Flavia Achermann (@FlaviaFlavor), colaboración especial de SaborPlatonico.com (@saborplatonico)

A medida que la navidad se acerca, hay que empezar a meditar sobre los regalos que debemos hacer. Están los familiares, los del amigo secreto, los grupales y nunca faltan los desafíos o bromas que surgen de conversaciones entre amigos, como éste, que sin querer me llevó a encontrar un nuevo café en barrio Italia.

Tengo un amigo que está de cumpleaños el 23 de diciembre y al que le gusta coleccionar candados. Sí, candados. Tiene de todo los tipos, tamaños, formas y años imaginables. Cada uno está pulido y conservado a la perfección y de hecho todos tienen su propia llave original la cual también funciona.

Luego de haber conocido este particular pasatiempo, fue que conversando con otros dos amigos, decidimos comprarle una pieza más para su querida y segura colección. Obviamente por ser una cachuchera empedernida, me tocó ir a mi a buscar el famoso candado a los anticuarios de calle Caupolicán. Estuve mucho rato mirando y encontrando cosas que luego quería llevarme a mi casa. Sin embargo, a ratos, recuperaba el foco y volvía a concentrarme en la sorpresa para el cumpleañero ¡No podía tirar la misión por la borda!

Fue duro pero lo logré: después de casi desvalijar unos seis locales que me ofrecieron candados, por fin logré encontrar uno que, según el anticuario, había sido fabricado para baúles de la armada de comienzo de siglo. Según yo, el vendedor era un pésimo mentiroso. Pero aún así lo llevé, pues fue el que más me gustó.

Cuando por fin terminé esta difícil tarea noté que eran cerca de las 16:00 horas y yo todavía no almorzaba; mis tripas rugían y mi lengua estaba en huelga por la falta de alimento, estaba perdida. Sin embargo, fue entonces que logré salir del estado de shock y miré hacia la vereda del frente que tenía un nuevo local llamado Veteranos del 79, ubicado en Caupolicán 511, Barrio Italia, Ñuñoa, en alusión a la Guerra del Pacífico. Crucé inmediatamente y me tiré sobre la barra, el primer puesto desocupado que pillé. Entre soldaditos de plomo, una bandera chilena de quizás qué década, fotos de veteranos y un individual de papel muy bonito, apareció un simpático barista colombiano que me preguntó que comería.

Como no sabía que servían le dije que me diera la especialidad de la casa y la respuesta llegó con un gran tazón de capuchino y dos crujientes medias lunas entibiadas a punto. Aunque quise comerlas de inmediato, el sentido común me iluminó y me hizo preguntar por sus otros platos. Mal que mal, con dos medias lunas y a esa hora, no llegaría muy lejos. Tenían diferentes tipos de quiches, tartas y queques, además claro de muchos tipos de café y te. Mi elegida del día fue una pizza chupilca que costó $2500 y sirvió para dejar a mi estomago tranquilo.

Veteranos del 79 es ideal para ir con durante la semana o el sábado – los domingos no abren – con papás, abuelos, niños curiosos o fanáticos de la historia a tomar un café con cuento. Tiene un pequeño y lindo patio interior que comparte con la tienda Felix y entre todos sus detalles nunca faltarán historias que comentar. Dirección: Caupolicán 511, Barrio Italia, Ñuñoa.

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