Por Carlos Molina B (@grimpet) / www.carlosmolina.cc

A veces uno se encuentro con fotógrafos que su obra implica analizar distintas disciplinas para dimensionar las implicancias y magnitudes de los campos que cruza para llevarse a cabo. Este tiempo hemos estado conversando con Bernardita Bennett, artista que eligió el medio de la fotografía para desarrollar su trabajo, creando registros de manera sistemática llevando series documentales bajo conceptos como similitud y semejanza. Para varios de nosotros es inevitable esconder la influencia de la escuela de Düsseldorf o de los Becher. Justamente Hilla Becher, quien falleció hace pocos días, nos dejó mucho y parte de eso habíamos estado conversando con Bernardita cuando nos enteramos de la noticia. Además aprovechamos de contarles que próximamente ella estará realizando una residencia en Polonia, en el Centro de Arte Contemporáneo Laznia, en la ciudad de Gdansk.

En una simple pasada a tu portafolio aparecen elementos que hablan en una primera lectura sobre la influencia de Bernd e Hilla Becher, cuánto hay de eso en tu trabajo y cómo lo traduces a los contextos geográficos que habitas?

Hay una influencia de los Becher en la manera de abordar el modelo a fotografiar, en la frontalidad en que se retratan las fachadas y en la formación de patrones seriados en la repetición. Sin embargo el contexto donde fotografío hace de la imagen algo que remite a lo local; el contexto latinoaméricano trae consigo aspectos estéticos como un orden mas caótico, un paisaje específico (el desierto en el caso de las casas A) y un contexto histórico local, la década del 60-70. Todos estos factores hacen que las imágenes adquieran “otra temperatura”. En ambos, mi trabajo y en la de mis referentes, impulsores de la escuela de Dusseldorf, creo que hay una nostalgia por el registro de estos inmuebles en desuso, y una intención de generar un catastro de memoria histórica.

Así como los Becher y la escuela de Dusseldorf, ¿qué otros fotógrafos o artistas han funcionado como referencias o antecedentes a tu trabajo?

Hay muchos. De los mas contemporáneos destacaría a Alec Soth, que si bien trabaja de manera mas libre y se aleja del estilo estricto de registro tipológico, tiene una tremenda agudeza en la elección de sus escenas a fotografiar. Esto es fielmente reflejado en sus distintas series como “Niagara” la cual es materializada en un libro, el mejor soporte a mi juicio de circulación de la fotografía. En este trabajo Soth tiene imágenes urbanas como fachadas de moteles “clase B” que reflejan un cierto abandono, característica que llama la atención y que se interlaza con lo que busco en los lugares que fotografío.

En cuanto a artistas nacionales contemporáneos me gusta mucho lo que hace Rosario Montero y su serie de fachadas frontales, destacando especialmente su trabajo “Ciudad Ideal“. Me llama la atención el trabajo de Sebastián Mejía y la serie donde registra palmeras que quedaron aisladas e insertas absurdamente en construcciones de la ciudad. Me parece muy interesante también el trabajo “Reverso Project” de Cristian Silva Avaria donde compara muros ciegos de edificios con envases de objetos desplegaos, habiendo una objetualización de las fechadas citadinas en este cambio de escala.

Bennett-Casas

Tu serie de casas del Norte al parecer pierden la calidez del acto de habitar y pasan a lo frío en el análisis tipológico como si fuera una escultura. Además eres artista pero trabajas como fotógrafa ¿Cómo convergen estas disciplinas en esta serie?

Por cierto hay un interés en retratar la forma más que el tema del “habitar” en las imágenes que capturo. En la insistencia de la repetición se evidencia este interés estético.

La convergencia entre ser artista y fotógrafa se hace natural por la comodidad que siempre he sentido con el medio, para poder dar cuenta de mis intereses estéticos además de la posibilidad de poder transportar la cámara fácilmente conmigo a los lugares que son mis contextos de investigación. Me gusta trabajar con referentes directo de la realidad, más que hacer traducciones con otros medios plásticos.

Asimismo el acto mecánico intrínseco a la fotografía permite la captura de este tipo de observación mecánica de las fachadas, fotografiándolas insistentemente como objetos más que desde una vinculación sociológica.

Parte de este acto mecánico y en la insistencia de la repetición se puede apreciar en otras imágenes de retratos que parecieran mantener este análisis ¿existen otras temáticas en las que te gustaría investigar bajo estos modos?

Ciertamente el procedimiento mecánico y la sistematización de las imágenes es el eje central de mi producción visual, desde que partí trabajando con retratos de mis familiares en videos en stop motion, hasta estas series de corte más documental. Por lo tanto independiente de la temática siempre está presente esa manera de operar.

Actualmente estoy editando un trabajo realizado en Lima el 2014 donde fotografié a varios policías y guardias de seguridad en las calles. Todos fueron retratados con un encuadre similar y dirigidos a hacer la misma pose, mirar diagonalmente hacia arriba como héroes, para uniformar las imágenes dentro de la serie. Me llamó la atención esta temática ya que en Lima se han implementado una gran cantidad de medidas de seguridad en las calles, luego de la existencia del grupo Sendero Luminoso durante los ’90. Lo interesante es que estas personas se dejan fotografiar muy fácilmente, distinto a lo que me ha sucedido en Santiago en donde no les gusta exponerse o desconfían apriori de quien los fotografía. En términos de sentido el resultado es paradójico ya que finalmente son figuras simbólicas no necesariamente funcionales.

Por otro lado tengo una investigación visual en curso sobre las enrededaderas que crecen e invaden los postes, transformándose en acumulaciones vegetales con rasgos animados (a ratos ominosos) que pasan a habitar los contextos urbanos. Parte de estas imágenes las presenté junto a fachadas de casas de barrio en la exposición “Habitares” en Junio pasado en Estación Mapocho.

Habitares
Por último y considerando lo que pasa posterior al movimiento de la Nueva Objetividad donde se desplaza el modo objetivo por un “documentalismo subjetivo”, ¿cuánto hay de ti y qué experiencias propias consideras que se proyectan en tu obra?

Hay un afecto especial por ciertos lugares en donde he tomado las fotos que remite a situaciones experienciales como viajes. Hay también un gusto personal por el paisaje del desierto por su carácter no pretencioso, característica que creo las casas “A” comparten. A través de una economía y sencillez de la forma creo logran un gran atractivo estético. La preferencia por las fachadas que evidencian un desgaste por el paso del tiempo hacen que la serie pierda esa intención purista y se acerquen mas a un modelo desperfecto, mas cercano a lo subjetivo-afectivo.

Pueden ver más del trabajo de Bernardita Bennett en su web: http://www.bernibennett.com/ o en su Instagram @bernarditabennett 📷

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